Hoy de nuevo me encuentro solo el yelmo de la soledad y la resignación son mis mejores amigos retoman su puesto y afirman su labor.
Mis ánimos decaen sutilmente ente las ansias de querer; mi mente retumba con fuerza a mi corazón la decisión de la realidad, me centra de nuevo, me habla con ímpetu y me obliga a poner mis pies sobre la tierra; retomo con frecuencia mis pensamientos y arraigo mi ser a la idea de que no existe tal hombre; de que lo que viví fue aquella alucinación que se vive cuando el alma esta sedienta de amor; una ilusión tan real que alcanza a distorsionar mi realidad.
Pero bueno no es de ignorantes el deseo, ni de sabios controlarlo; solo seguía mi instinto, solo quería sentirme importante, quería estar bien, dar a tomar a mi alma un poco de ese néctar que emana la pación y lo hice.
Pero no fue suficiente me dirigía a mí y me cuestionaba; sentía miedo no quería ser una vez mas victima de la sutileza de esas hermosas palabras que salen de los labios de aquel que pretende, yo sabía que era como el canto de las sirenas que escucho el legendario Odiseo , esas hermosas melodías que enloquecían a los hombre que las escuchan a tal punto de morir; creí aprender mi lección e ignorarlas como lo hacía él; me hate al mástil de mi proeza para así poder sobrevivir al canto de aquellas ninfas de mar, pero no!, esta vez no fue así no las pude ignorar me perdí, me deje atraer sin remedio por su melodía, fue total, fue implacable.
De nuevo se despertó en mi eso que hace mucho tiempo había guardado y olvidado; esa sensación de querer y ser querido, de tomar riesgos de enfrentarme al mundo y arriesgarme sin pensarlo; sentir sus manos fuertes junto a las mías su respiración detrás de mi nuca el rose de su rostro contra mi cuello, el dejarme llevar por mi deseo de placer al tacto de dos cuerpos que se atraían como imanes al rose de los mismos deseando mas; pero sutiles a la discreción.
Las palabras que se decían con un toque sarcástico y de doble filo que incentivaban a la mente a generar nuevos escenarios, el retumbar de la música que penetraban mis sentidos alterando mi mundo y me conectan con otra dimensión.
Sus ojos que parecían la designación de la última palabra escrita por la espada de Arturo al terminar su última cruzada; esos ojos que cesantes pero implacables intimidan, subyugan pero que causan deseo de apropiación; esa sonrisa natural espontanea casual que dejaban llegar a la puerta de su alma y demostraban la calidez que guarda en su interior, esa sonrisa que aunque algunas veces sin propósito surgía de un momento a otro y que era imposible ignorar el sentimiento de seguridad que emanaba
A si y sin más decido y afirmo que sería en la única ilusión y en la que por primera vez después de mucho tiempo desearía vivir y morir sin remedio al ser contemplado como el despertar de aquella sinfonía inacabada de Schubert que constaba de dos movimientos pero que es rítmica a la opción del no necesitar más para sonar como una obra maestra. A si y del mismo modo conjunto que no es necesario mas de ti para saber que eres la ilusión mas real que he tenido en mi vida y que guardare con recelo hasta el día en que mi mente dejase de emitir la sensación de vivir.

